8. LA
DISPERSIÓN DE LA FAMILIA HUMANA
Junto con este relato del pecado de Noé y
el de su hijo, Cam, el registro de Génesis también muestra la continua
decadencia de la humanidad ahora concentrada en la nueva familia humana
regenerada que vive en la llanura de Sinar, un área familiarmente conocida como
Babilonia. En algún momento alrededor
del año 2500 a.C., la gente decide de manera ambiciosa construir una gran
ciudad, conocida como Babel, junto con una torre tan alta que, en términos
figurativos, su “cúspide llegue al cielo”.
De ningún modo es esta la primera ciudad que se construyera, y la torre
en sí probablemente haya sido diseñada de manera muy similar a los templos zigurat babilónicos, cuyas ruinas
todavía se pueden ver hallarse siglos después.
Pero Dios no está complacido con estos planes grandiosos, al parecer
porque el motivo de la gente responde a un orgullo desafiante y firme en
rebeldía contra Dios.
A la luz de esta situación, Dios determina
recordarle nuevamente a la humanidad sus limitaciones como seres humanos. Hasta
este momento todos habían sido parte de una familia rápidamente extendida y por
ende, todos hablaban el mismo idioma. A
fin de romper la fortaleza de voluntad propia hallada en esta unidad, Dios
interviene con Su poder creativo y divino para confundir su lenguaje y para
dispersas a la humanidad por toda la tierra.
Es el inicio no solo de las diversas lenguas, sino también de los
diversos pueblos. Por primera vez la
humanidad se divide en clanes, naciones e incluso diferentes grupos
étnicos. Si bien el registro de Génesis
no hace referencia específica al respecto, es posible que este acontecimiento
sobrenatural también ponga en marcha la separación de los seres humanos en
diferentes razas. Y la implicación seria
significativa: A pesar de las diferencias exteriores, hay un bagaje común que
obliga a la hermandad por creación e igualdad entre toda la humanidad, sin
tomar en cuenta la raza, la nación o la lengua.
(Génesis 11:1-9)
7. LA CONDICIÓN HUMANA SIGUE SIENDO
PECAMINOSA
Lo que Dios logró con el diluvio fue la
erradicación de una raza humana corrupta y degenerada. Incluso tradiciones tan antiguas como la
“Epopeya de Gilgamesh” de la antigua Babilonia confirma la temprana aceptación
de un diluvio tan extraordinario. Más
allá de su contexto histórico, el diluvio representa un símbolo de la capacidad
destructora del pecado y de la gracia de Dios para salvar a los que actuarían
con fe mediante una vida recta. No
obstante, la condición humana incluso entre el remanente justo de la familia de
Noé es tal que pronto el pecado encuentra su lugar en las vidas de los que se
salvaron del diluvio. Para documentar el
estado caído continuo del hombre, el relato de Génesis registra un incidente en
el que Noé bebe hasta llegar a un estado de embriaguez, y Cam demuestra una
falta de respeto por su padre, Noé, a quien halla no solo borracho, sino
desnudo. La respuesta de Noé al
enterarse de la falta de respeto de Cam es proferir una maldición en contra del
hijo de Cam, Canaánm una maldición que presumiblemente tenía la intención de
una predicción de servidumbre por parte de los descendientes de Canaán, que son
conocidos como los cananeos, serán del mismo origen étnico que el pueblo
conocido como los israelitas, y de hecho a veces serviráa a los descendientes
de Sem y Jafet.
(Génesis 9:18-29)
6. NOÉ Y EL DILUVIO
Debido a la degradación de la raza humana, Dios ha decidido,
muy a su pesar, destruir a la humanidad de la tierra. Sin embargo, hay un remanente de hombre y
mujeres justos que comprende la familia de Noé, y Dios los mira con
misericordia. Dios advierte a Noé que
pronto desatará una inundación de aguas sobre la tierra que destruirá a todas
las criaturas vivientes. Se le ordena a
Noé que construya un arca, o barco, en el que él y su familia, más las parejas
de cada tipo de criatura que viviente, se salvará de la destrucción. A pesar de las burlas evidentes de los
espectadores curiosos, Noé y sus hijos actúan con fe y construyen el arca. Cuando empiezan a car las lluvias y de los
manantiales surge más agua, la familia de Noé entra en el ara con los diversos
animales y se prepara para el acontecimiento más catastrófico en la historia de
la tierra: El diluvio.
El diluvio llega 1.656 años después de la creación y durará
buena parte de un año. Después de 40
días y 40 noches de lluvia constante, las aguas cubrirán las cimas de las
montañas por más de siete metros antes de comenzar a menguar el día número
150. Las montañas volverán a ver el día
224. Se enviará un cuervo 40 días más
tarde en un intento sin éxito de
encontrar evidencias de vida. Entonces,
después se un lapso de siete días más, se libera una paloma, regresará con un
rama de olivo, lo que proporciona a Noé la certeza de una nueva vida en la
tierra. En la tercera oportunidad que se
envía la paloma, esta desaparecerá del todo.
Sin embargo, Noé permanecerá en el arca hasta que el suelo esté
completamente seco. Finalmente, al cabo
de 370 días dentro de este inusual barco con carga humana y animal, Noé y su
familia empezará una nueva vida de promesa con las bendiciones de Dios.
(Génesis 6:9-22 Génesis 7:1-24 Génesis 8:4-22 Génesis 9:1-17)
5. LA DEGENERACIÓN DE LA HUMANIDAD HACIA LA MALDAD

En los relatos de Set, Caín y sus descendientes hay una pista
de que se estaban desarrollando dos grupos distintos de personas. Los que descendían de Set – por ejemplo,
Enoc- eran al parecer personas que vivieron justamente ante Dios. Por otro lado, los descendientes de Caín,
tipificados por Lamec el asesino, parecen haberse degenerado hacia la iniquidad. Por lo tanto, si bien podrían encontrarse
indudablemente excepciones individuales dentro de cada una de las familias, en
general puede suponerse que los setitas eran personas devotas y los cainitas,
no. Sin embargo, a estas alturas el
registro parece indicar que los “hijos de Dios”, tal vez refiriéndose a los
setitas, o en cualquier caso a los que han tenido una herencia de temor a Dios,
ahora comienzan a casarse con las “hijas de los hombres” no porque sean mujeres
justas, sino solo porque eran físicamente atractivas. El resultado aparente es que tal combinación
de los devotos con los no devotos conduce a una extinción de las distinciones
morales y de la vida recta. De hecho, la
situación es tan mala que hombres terriblemente malvados, conocidos como
nefilim, se han convertido en héroes entre ellos.
Solo diez generaciones han vivido desde que Adán fue creado a
imagen de Dios, y todos han pecado, de una manera u otra, siendo desobedientes
a la ley moral de Dios. Con cada
generación ha habido un rechazo de la soberanía que se han declinado por la
maldad, Dios se inclina a destruir su creación.
Sin embargo, hay un puñado de personas, incluido Noé, que sigue
caminando con Dios. De modo que Dios
pospone misericordiosamente la destrucción del mundo por 120 años.
(Génesis 6:1-8)
4. LOS DESCENDIENTES DESDE ADÁN HASTA NOÉ
Lo que sigue es una simple cronología de diez generaciones
desde Adán pasando por Set hasta Noé. Sin
embargo, este breve registro familiar está lleno de sorpresas. Por un lado, los hombres que se nombran
vivieron cada uno durante cientos de años ¡y tienen hijos cuando tienen entre
65 y 500 años de edad! Se ha generado mucha especulación acerca de la causa de
esta longevidad. Algunos incluso han
rechazado la precisión histórica del relato, diciendo que los “años” son
solamente períodos de tiempo representativos, tal vez más cortos que los años
modernos. Sin embargo, el lenguaje original no permite tal interpretación. Apoyando la credibilidad histórica del
relato, otros han explicado la inusual longevidad con una variedad de
fundamentos, incluso el efecto del fruto del Árbol de la vida del Huerto del
Edén; sintiendo la inmortalidad original del hombre solo las más leves
consecuencias del pecado en esta etapa temprana del desarrollo del hombre; o la
superioridad de los alimentos, la atmósfera y otras condiciones de vida durante
este período. Uno solo puede especular,
pero reconociendo a un Ser creativo poderoso como para crear el universo, le
permite la opción a tal Creador de permitir vidas lo bastante prolongadas para
cualquier propósito que se adecuara a su plan completo para la humanidad. Se presentan de inmediato una cantidad de
propósitos posibles, incluso la necesidad de poblar rápidamente la tierra y la
necesidad de promulgar principios morales básicos a lo largo de los inicios de
la humanidad.
Promulgar la moralidad a lo largo de las primeras
generaciones se facilita debido al hecho de que Adán y Set siguen viviendo con
su descendencia durante varias generaciones.
Al vivir 930 años, por ejemplo, Adán sigue vivo durante los días de
Lamec, padre de Noé, hacia fines del primer milenio desde la creación. Uno casi puede ver a Adán reuniendo a los primeros
patriarcas y diciéndoles una y otra vez cómo Dios creó el mundo, cómo ordenó de
qué manera debía vivir la humanidad y cómo impartió el castigo y mostró
misericordia cuando Adán y Eva, e incluso Caín, habían desobedecido. Otra
sorpresa mas es que uno de los descendientes de Adán, Enoc, no muere ¿nunca!
Luego de 365 años de lo es al parecer una vida excepcionalmente justa, Enoc es
quitado de este mundo de una manera que no es la muere. Los relatos de los demás patriarcas registran
el año en que murieron, pero el relato de Enoc indica que “un día
desapareció”. Lo que es todavía más
notorio es que el hecho de ser transportado de esta vida sin experimentar la
muerte es el alentador indicio de que la humanidad es inmortal, ¡de que en
realidad hay vida más allá de la muerte!
Es muy posible que este listado genealógico y otros que le
siguen no enumeren toda generación sucesiva, y por lo tanto omitan cientos de
años de historia de la humanidad. Ese
sería el caso, por ejemplo, si “hijo” se usara en referencia a un nieto o un
descendiente todavía más remoto, como a veces se ve en registros históricos
posteriores. Si este fuera el caso,
habría una gran dificultad en asignar fechas específicas a tales sucesos
importantes como la creación del primer hombre y la primera mujer, o al gran
diluvio que vendrá en los días de Noé. Puesto que no hay nada que indique lo
contrario, esta narrativa prosigue con la suposición de que las genealogías
enumeran progresiones padre – hijo sin la omisión de generaciones interpuestas,
aunque deja el asunto como una pregunta abierta.
Las primeras fechas se verán como d.Cn, después de la
creación (de la humanidad), según se calcula a partir de la información
suministrada en el registro de Génesis, hasta el momento en que se pueda utilizar
como fecha más positiva a.C. (antes de Cristo). Incluso entonces, las fechas
indicadas son por lo general solo aproximadas y no deben considerarse como
incuestionables. Las fechas se suministran donde de forma razonable se cree ser
preciso para ayudar al entendimiento del lector sobre el contexto histórico.
(Génesis 5:1-32)
3. LOS PRIMEROS TRES HIJOS DE ADAN Y EVA
En una sucesión continua de inicios, el relato de Génesis
registra el comienzo de la primera familia de la humanidad. Adán y Eva tuvieron dos hijos llamados Caín y
Abel, y luego un tercero, de nombre Set.
El texto luego indicará que durante un período de muchos años la familia
incluiría a numerosos hijos e hijas. Ya
que no hay indicación de otros seres humanos creados, es muy probable que estos
primeros hermanos y hermanas se hayan casado entre ellos, a pesar del sentido
inapropiado que se sentiría si eso hubiera sucedido en las siguientes
generaciones.
Otro “primero” es el registro de Génesis de la primera
adoración formal a Dios por parte de la humanidad. Tanto Caín como Abel ofrecen sacrificios a
Dios dedicándole los frutos de sus trabajos individuales. Al ser agricultor, Caín le ofrece una parte
de sus cosechas, mientras que Abel, como pastor, ofrece algunos de sus mejores
animales de su rebaño a Dios. Si bien el
texto guarda silencio respecto de qué motiva la respuesta de Dios, es evidente
que Él no está complacido con la ofrenda de Caín. No queda claro si esto se debe a que Dios
específicamente les ha ordenado a los hermanos ofrecer sacrificios de animales,
o si tal vez el carácter de Caín Dios ya lo conoce como malo. De todos modos, el orgullo de Caín se
desvanece y su enojo hacia Abel es tan grande que, en un acto de asesinato
premeditado, Caín mata a su hermano Abel. El asesinato es agravado cuando Caín
le miente a Dios respecto al paradero de su hermano Abel.
Si bien Dios castiga a Caín por lo que hizo, el texto ofrece
un discernimiento algo interesante sobre el carácter de Dios al indicar que, a
pensar del gran pecado de Caín, Dios de todos modos le muestra
misericordia. Este no será un acto único
de gracia. La misericordia de Dios se
verá una y otra vez. Lamentablemente,
parece ser que Caín no responde favorablemente a la misericordia de Dios, por
lo menos si sus descendientes son algún reflejo del carácter de Caín. En contraste, cuando nace Set parece ser que
este adquiere el carácter justo de Abel e infunde también a sus hijos un
respeto por Dios.
(Génesis 4:1-26)
2. ADAN Y EVA
La respuesta a todos los interrogantes anteriores es muy sencilla. La respuesta es Dios. Él es el creador de todas las cosas. Dios existió antes del universo, y fue Dios el que hizo que sucediera todo. ¡Qué poder y majestad deben acompañar a este Dios!. El relato de Génesis sobre el inicio de todas las cosas es una revelación que atribuye la creación a un Ser supremo, Todopoderoso, Omnisciente y con un objetivo: Un Creador viviente y Dios espiritual que actúa con una deliberación significativa. Al documentar la creación del hombre, el relato sugiere que Dios habla con más de una voz al llevar a cabo su creación. La implicación es que hay una plenitud en esta personalidad divina, una plenitud que se revelará más completamente a medida que se expone el texto bíblico.


Aún de mayor significado es la afirmación de que, en alguna forma diferente de todas las otras criaturas, la humanidad ha sido creada a semejanza de Dios. Claro que esto no puede significar que la semejanza sea un parecido físico, ya que Dios existió antes de que toda cosa física llegara a existir. Por ende, lo que probablemente sugiere es que, al igual que Dios, los seres humanos son esencialmente seres espirituales, con inteligencia, conciencia moral y libre albedrio. Aunque limitada por la forma humana, a la humanidad se le da creatividad y se le permite ejercer un grado de dominio sobre la creación de Dios y las criaturas que están en ella. ¡Qué sublime pensamiento: Que la humanidad, tanto hombres como mujeres, haya sido honrada de tal manera por el Creador!
Para subrayar la importancia de la creación de la humanidad, la revelación de Génesis presenta un relato especial del primer hombre y la primera mujer, conocidos como Adán y Eva. Adán es formado primero con los elementos de la tierra, como si Dios, trabajando como un alfarero, le diera forma a partir de un trozo de barro. Luego Eva es formada de una parte del propio cuerpo de Adán, sugiriendo una integridad y una unidad entre el hombre y la mujer, particularmente cuando ambos se unen en la relación matrimonial, que queda instituida con esta primera pareja. Tanto Adán como Eva comparten la singularidad de haber recibido un aliento divino del Espíritu de Dios que los diferencia de todas las demás criaturas vivientes se les da dominio sobre las otras criaturas y se les coloca en un huerto de vegetación frondosa en un lugar llamado Edén, una zona relacionada con los ríos Tigris y Éufrates, jusjto al este del desierto árabe en el Oriente Medio.
En el Edén, Adán y Eva viven una época de inocencia hasta que son tentados por una serpiente para que coman un fruto en particular que Dios les ha prohibido tocar o comer. Si bien se carece de una explicación completa, parece que la serpiente es usada en esta ocasión por Satanás, o el diablo, quien posteriormente será identificado como el adversario de Dios en el reino espiritual y como el gran tentador de la humanidad para hacer el mal.
El efecto de la desobediencia de Adán Eva es un nuevo conocimiento en cuanto al pecado y a la realidad del castigo. Sus pecados no solo generan sentimientos de venganza, temor y culpa, sino que también derivan en consecuencias más específicas para toda la humanidad, que serán vistas en cada genración participando en su propia desobediencia a la voluntad de Dios. El castigo final, en lo que concierne personalmente a Adán y Eva, es la expulsión del huerto con toda su comodidad y todo su bienestar. Ellos, como todas las generaciones posteriores, deben enfrentar las dificultades y las luchas que impone la vida en la tierra.
(Génesis 2:4b-25 Génesis 3:1-24)
1. EL PRINCIPIO
Es posible imaginar una época en la que no existía nada? Quite el brillo del sol, por ejemplo, y la luna y las estrellas de noche. ¿Cómo sería la vida sin ellos? Quite las nubes y el cielo, los ríos y los océanos. Imagine la tierra sin seres humanos, animales, peces, aves, hierba, árboles, ni plantas de cualquier tipo. ¿Cómo sería la tierra totalmente vacía? De hecho, ¿cómo sería si no hubiera tierra en absoluto, si no hubiera universo, nada? ¿Ha existido siempre el universo? ¿No hubo un momento en el que todo surgió? Sin duda debe haber existido un comienzo. Pero ¿cuándo pudo haber sido? ¿Cómo pudo haber sucedido todo? ¿Qué lo hizo suceder? ¿Con qué propósito, si lo hubo, sucedió? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Por qué estoy aquí?
Desde que comenzó la historia registrada, hombres y mujeres de todas las generaciones, culturas y lugares han buscado respuestas a estas preguntas. Algunos dicen que todo ocurrió por casualidad,sin ninguna razón ni propósito . Pero dado lo que parece ser un diseño inteligente y un orden en el universo, un origen por casualidad parece difícil de aceptar. Y la vida sin significado parece estar claramente en contraposición a la propia mente que busca un significado. Entonces, ¿cuáles son las respuestas? ¿de dónde vengo y por qué estoy aquí? ¿cómo comenzó todo?
(Génesis 1:1-31 Génesis 2:2-4ª)

